ese buen caballero

Robert Kennedy Duncan

Juzgamos imposible alcanzar el conocimiento absoluto de la constitución última de la materia. La ciencia es como Palamedes [Palomides], ese “buen caballero” de la novela artúrica que perseguía a la bestia llamada Glatissant.  Ésa era su demanda, como tal inalcanzable; no obstante, cumplir con ella era su empeño, y se aplicaba con denuedo a la labor, a pesar de las cuitas y distracciones que pudieran surgirle en el camino. La naturaleza última de la materia es la demanda que persigue la ciencia.

Kennedy Duncan, Robert, Some chemical problems of today. Harper & Brothers, Nueva York, 1911.

11 Respuestas a “ese buen caballero”


  • ¿Galtisant?

  • Sí, por ahí aparece escrito de muchas maneras. Los anglosajones la llaman «Questing Beast», a veces da la impresión de que quieren evitar la versión adaptada (Glatisant) del nombre francés original —que es el que da nombre a este blog—, que en traducción viene a ser Bestia Aulladora (o Ladradora).

    Pero me ha encantado mi descubrimiento de que Carlos Alvar la llame en una entrada de su diccionario «Bestia Distinta». Es muy sugerente y creo que voy a aprovecharlo siempre que pueda.

  • Bestia Distinta… Me gusta, me gusta. Es en eso que nos convertimos a cada momento. En la calle, en el súper, en el cole, en flamenco… Aunque Glatissant… Estoy aquí pero no te prometo mucho. Mi corazón y mi mente y mi suerte se deben a Tirant, ya lo sabes. Tengo tu encargo en el móvil. Ay, qué ganas de meterme aquí… Metidita en el coche… Poesía. Fantasía. Azulejos y bestias. Yo siempre las veo, sobre todo en el lavabo. ¡Qué curioso! Nos parecemos cada día más… Bestia Distinta…

  • King Pellinore du Lac

    Ah! El buen Palomides!!! Que digno sucesor! El Desconocido y a veces tambien El Caballero de las dos espadas! El, que sufrio no ser correspondido, siguio a la Bestia Aulladora, quien sabe si huyendo de ese amor. Siempre le crei mejor que ese Cornuallo.

  • Siempre le crei mejor que ese Cornuallo.

    A mí Tristán me cae simpático, y lamento su final. Siempre tuvo buen tino para escoger a los mejores compañeros de aventuras.

    Pero, claro, también Palamedes me gusta. El caballero sarraceno. Personaje curioso. Ya hablaremos de él.

  • King Pellinore du Lac

    El buen tino que tuvo para elegir sus compañeros de aventuras , no lo tuvo para elegir sus amores, aunque, quien elige de quien enamorarse?

  • Llumsisons (http://www NULL.myspace NULL.com/llumsisons)

    El amor nunca es elegido. Es él quien te elige a ti y hace contigo lo que se le antoja. En cualquier momento llega, en cualquier momento se va, en cualquier otro amaina y en otros te envía tenues saludos difíciles de descodificar. Es la antitesis que justifica la razón pero también el odio.

  • Ay, qué ganas de meterme aquí

    Aquí siempre eres bienvenida. ¡Te echábamos de menos!

  • quien elige de quien enamorarse?

    ¡Bien dicho, Llumsisons y King Pellinore! A ver si encuentro un hueco pronto para dedicar una entrada a los amores de Tristán de Leonís e Iseo [Isolda] la Rubia. Tengo que empaparme antes a fondo, así que seguramente tardará. Pero podría hacer una previa… El amor es un tema central en las tramas principales del ciclo artúrico. El amor al orden (reunificación del reino y andanzas caballerescas), el amor cortés (triángulo Lanzarote-Ginebra-Arturo, por un lado, triángulo rey Marco, Tristán e Iseo, por otro), el amor a la perfección, a Dios (búsqueda del Grial). Sin embargo, excepto en el último caso —aunque muchos buenos caballeros perecieron en la demanda del Grial—, las consecuencias son tan funestas como lo que se desprende de la frase que remata tu aportación, Llumsisons. Que lo que nos hace felices pueda destruirnos del mismo modo…

  • King Pellinore du Lac

    Te dejaste el amor a los amigos querido escudero! Y el amor a tu Rey!

  • King Pellinore du Lac

    Pero lo que no te destruye…. te fortalece!

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