antes de la palabra

A lo largo de buena parte de mi vida adulta he percibido señales de lo que se extiende más allá. Los signos de la aventura. Rumores de las hojas que visten ese bosque viejo que desprende un olor intenso. A veces nos llega estando cómodamente sentados en un lugar que no podría ser más ajeno a lo irreal: la butaca del comedor; el asiento de un tren; un banco que mira al río, o la superficie blanca de la pantalla de un ordenador. No hay nada irreal y todo lo es, siempre y cuando se esté dispuesto a mirar con los ojos adecuados.

Antes de comenzar a explicar por qué decidí adentrarme en el bosque debo hacer algunas advertencias al lector. Nada de lo que aquí se cuenta es estrictamente cierto, pero tampoco se trata de una mentira. A veces las cosas se disfrazan porque resultan anodinas, otras precisamente por todo lo contrario. Quienes me conocen un poco saben que la débil frontera que separa lo que entendemos por realidad de lo que entendemos por ficción constituye uno de mis temas predilectos. Quede aquí constancia de esta declaración de intenciones, para que pueda referirme a ella cuando las entradas de este diario se acumulen y estas palabras queden enterradas por el olvido.

No sé cuánto tiempo tardaré en explicar la historia de mi búsqueda, lo que me llevó a embarcarme en ella, lo que supone para mí y las cosas que voy descubriendo durante mi viaje. Me encantaría que estos textos dejasen a quien los lea con la duda del qué sucederá, que tendieran puentes a otros parajes, y que estas distracciones me permitiesen (como si fuera un hábil prestidigitador) distraerlo, cuando no hacerlo bostezar antes de despertarlo con un golpe de efecto inesperado. Asombrarlo. Maravillarlo.

Y sin duda sería capaz de hacerlo si fuera un hábil prestidigitador. Otro hijo del diablo, como el famoso mago y adivino que asomará por aquí de vez en cuando. Pero sucede que eso me definiría con tanta torpeza como pueda hacerlo aquello a lo que me dedico profesionalmente. A mí sólo me define mi demanda.

La de dar caza a la bestia fabulosa.

21 Respuestas a “antes de la palabra”


  • Gracias, Miguel. Seguro que será un viaje apasionante. Espero encontrar consuelo y turbar mi ánimo… Será una manera de volver a lo que me apasiona, la literatura. A tu lado será una gozada dar caza a esa bestia fantástica. Yo ya empiezo a buscarla y a imaginarla. ¡Suerte en tu hazaña!

  • Yo hace tiempo que la veo constantemente. Qué alegría tenerte aquí, Laura.

  • Ahora que estas en las puetas del bosque mira en el firmamento, y busca en la osa la estrella polar que te guiará cuando la bestia te hipnotice y pierdas el rumbo; si la niebla es espesa el instinto te guiará para evitar las meigas, bruxas y coruxas.

  • Bueno, Manel, veo que contigo tengo solventados parte de los peligros que me acechan. Espero que vuelvas regularmente para echarme una mano cuando esa niebla se espese. ¿Lo harás?

  • Llumsisons (http://www NULL.myspace NULL.com/llumsisons)

    ¡Allá vamos!

    La verdad es que se agradece un poco de fantasía a nuestra edad. Cada vez estoy más harto del gris y de sus infinitos matices. Y añoro el color.

    Consecuentemente, me embarco en tu aventura como seguidor.

    ¡Vamos allá, a por los colores!

  • Hablando de colores, igual os apetece vincular una imagen, que os sirva de avatar, a vuestra dirección de email. Así cada vez que hagáis un comentario aparecerá el icono al lado.

    Pasaos por http://en.gravatar.com/ (http://en NULL.gravatar NULL.com/) y echad un vistazo. Es muy rápido y bastante fácil, una vez hayáis decidido la imagen.

  • Allí estaremos con la paleta para dar mas colores a las pleyades y surcar las galaxias cono hacia el Halcon milenario y el enterprise.

  • Dorca (http://www NULL.devir NULL.es)

    Ves delante, yo te sigo.

  • Un buen comienzo para un largo camino que me gustará seguir contigo. Nos vemos en el bosque, o donde nos lleves.

  • molivermo (http://www NULL.mariaoliver NULL.com)

    Distraida.
    Asombrada.
    Y Maravillada.
    :)

  • Ja saps que tindràs les esquenes cobertes, però no et confïis.

  • He aquí un mal vasallo para un buen señor. Mas de seguro que en vuesas andanzas he de acompañaros y, si así os complace, a mi presencia he de veros desfacer entuertos,truncar maleficios y, templando armas, a la bestia tener por presa.
    Pan al zurrón, que la senda es larga.

  • juan fernández

    Tu prosa produce intriga. Ánimo. Espero que siga intacto tu recuerdo de aquellos días por Granada. Yo hace que dejé de echarla de menos, que los tiempos que corren no son buenos para la nostalgia. Un abrazo.

  • Juan, claro que sigue intacto. Guardo un grato recuerdo de ese par de días. Buen sitio para trabajar de traductor: puedes comer y cenar sólo con pagar un par de cañas si conoces los lugares adecuados.

    Me acuerdo mucho de vosotros. Fuisteis muy amables conmigo.

  • Pan al zurrón, que la senda es larga

    ¡Más de lo que imaginas, amigo mío! Pero intentaré que la lectura sea agradable. A ver si solucionamos lo del mal vasl.

  • Me quedo clavado en mi silla, el hormigueo de los pies me sube a la cabeza: ya me arranco! Ya lo veo! Adelante Miguel, vamos!, yo también te acompaño en esta aventura. Suerte y larga vida!

  • yo también te acompaño en esta aventura

    Me habría preocupado que tú precisamente no me acompañaras. No será la primera, ¿verdad? Ni será la última.
    ¡Bienvenido!

  • Cuenta conmigo. Me embarco en la aventura…

  • Al fin empiezas ese viaje tanto tiempo pospuesto ;)
    A este paso seremos legión los que estamos más que dispuestos a acompañarte.
    Ahora que has dado la primera zancada nada de dar un paso atras, ni uno. Lo has dicho en voz alta y no nos puedes fallar :)

    Felicidades y perseverancia

  • ni uno. Lo has dicho en voz alta y no nos puedes fallar :)

    Gracias, compañero. Sabía que te haría feliz. Ahora es lo que tú dices: a aguantar el tirón y seguir ahí. No dejes de pasarte de vez en cuando, ¿de acuerdo?

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