pedid lo imposible

Está claro que todo suma. Todo contribuye a. Lo de la ventana; lo del asta que descansa apoyada en un rincón del salón. Muchas otras cosas. El rostro de Merlín (sin ir más lejos); el inquietante sueño (yendo lejos, o más bien yendo hondo), y, por último quizá, el otro sueño, si cabe más inquietante (y por supuesto mucho más lejano, o más bien mucho más hondo).

Me refiero al sueño que todo lo define porque cambia las cosas hasta el punto de que nada vuelve a ser igual. A ese sueño. Pero es después del primero que busco ayuda en la opinión de quienes me rodean, como Ángel, por ejemplo:

Eso era lo que hacías de pequeño, soñar. Y sigues igual. ¿No crees que ya va siendo hora?

La vida lo ha ido tratando con justicia, mientras él tenía el juicio necesario para respetar las normas, reconocía qué caminos debía tomar, y, por qué no decirlo, la suerte lo acompañaba durante el recorrido. Las personas como Ángel sustentan su existencia en pilares de bruma y viento (como hacemos todos), pero han obtenido la recompensa del éxito. Su mayor engaño consiste en el convencimiento de que esfuerzo y tesón conducen al mismo lugar adonde ellos han llegado. Qué importará: al final todos sin excepción vamos pasando por la amoladera. Entonces se oye el agudo chirrido del metal sobre la piedra.

Y no es bonito.

Tienes que ser realista (insiste mi anfitrión). Con los años te va a resultar más difícil poner los pies en el suelo.

Ángel tiene varios críos y trabaja incansablemente. Sara pasa mucho tiempo fuera, de modo que una chica que no es de aquí se encarga de los niños casi todo el día. Cuando los lleva al colegio, o de vuelta a casa, tira de ellos como quien hace volar un manojo de cometas.

Saboreo el estofado. No tengo gran cosa que decir después de que hayamos hablado de su trabajo, de su familia y sus hijos. Aprendí a no hablar mucho cuando caí en la cuenta de que siempre, invariablemente, me escuchaba con mirada vidriosa. La educación lo empuja a preguntar, pero hay un punto, al inicio de cada respuesta, en el que evade la conciencia a un lugar que nadie vislumbra.

Nos despedimos con eternas promesas de quedar algún fin de semana. Antes de cerrarme una puerta que por lo menos alcanza los dos metros y medio de altura, me repite:

Ah… Y sé realista.

De camino a casa no me pregunto por qué lo aprecio —el amor no tiene por qué ser recíproco—, pero sí por qué insiste en hacer algo (quedar con nosotros tres) que a todas luces parece suponerle un esfuerzo. Hace tiempo que dejó de entristecernos la distancia. Con el paso de los años a todos se nos escurren muchas cosas entre los dedos. O se quedan donde estaban. Tan malo parece lo uno como lo otro cuando es otra cosa lo que tendría que suceder. No sé muy bien qué. Después de todo, es muy posible que esto sea lo que la gente considera normal.

A pesar de que es invierno y no tardará en anochecer, vuelvo a casa andando. En la valla de un local encuentro la respuesta a los ángeles que revolotean en torno a quienes no tememos ver en el prójimo la prueba fehaciente de nuestras propias carencias.

Y los ángeles nos miran con ojos de vidrio y hacen oídos sordos.

sed realistas

16 Respuestas a “pedid lo imposible”


  • El día que deje de soñar será porque habré dejado de existir.

  • Todo esto me hace recordar una frase de no sé quien, más ligada con la locura que con el tema de lo irreal. Decía algo así como:

    “Lo de considerar a una persona cuerda o no es una cuestión de mayorías. El loco defiende como cierto lo que los demás no ven”.

  • Qué buenas frases. Estoy por abrir otra pestaña para ir incorporando todas las que encontremos a este respecto. Claro que se me ocurren tantas ideas para abrir nuevas pestañas que mejor me contengo un poco (como llevo haciendo desde que esto arrancó).

    ¿Alguna otra que os venga a la mente, así sin buscar en ningún lado?

  • Oiga oiga que la mia ha salido toda de mi, si esta en algun lado me han copiado XD

  • Venga marchando una que me acaba de venir:

    -Soñar no puede ser tan difícil, los niños lo hacen continuamente

  • si esta en algun lado me han copiado XD

    No, no, si yo con «encontremos» me refería también a las vuestras… ¿Cuál es el equivalente a esa carita, Antonio? ¿Una sonrisa o una carcajada?

    Y ya que estamos, ayer fue uno de esos días inverosímiles. A esta hora la nieve aún cubre parte del suelo, algún que otro tejado… Me gustaría aprovechar este espacio para los que puedan y quieran compartir sus mejores «historias de nieve».

  • Aquí va una de las mías:

    El hombre se converirá en Dios. Sólo es cuestión de tiempo y tecnologia.

  • El XD, es como el lol en ingles, viene a decir troncharse de risa :) .

    Nieve. Bueno yo los lunes hago en Barcelona un cursillo de costura de supervivencia Como empieza a las 18.00 me es imposible pasar por casa antes (yo salgo de trabajar a las 17), así que voy en coche directo (odio ir en coche al centro, pero…). Ayer me resistía a no ir al curso, y mientras no cuajaba tenia pensado ir, a sabiendas de que habría un buen caos circulatorio. Durante toda la tarde vi caer copos de nieve en un coche aparcado delante, y como se iban fundiendo. Pero entonces, a las cuatro de la tarde mas o menos los copos dejaron de fundirse, en unos minutos el techo del coche ya estaba blanco, y en media hora la nieve se acumulaba ya en la calle. Evidentemente ya decidí no ir al curso. Pero eso no era todo, ademas de lo complicado que estaba ya circular, todas las salidas de mercabarna estaban ya bloqueadas por el tráfico. Así que cuatro compañeros decidimos andar hasta la Residencia para coger el tren. Llegue a casa chorreando, porque el paraguas de poco sirve con la nieve, pero llegue, que es más de lo que bastante gente puede decir.

  • Todo empezó con un qué bonito, es como estar en una de esas bolas de cristal que se agitan para que nieven pacíficos copitos de plástico. De ahí al uy uy uy uy que si no salgo ya no voy a poder llegar a casa. Seguido de un ay ay ay que se me va el coche y me la voy a dar, mejor lo abandono en la acera. Ambientado por un disculpen las molestias, pero los ferrocarriles no funcionan ni funcionarán. Dramatizado por la rama que le cae a una chica encima 50 pasos por delante de mí. Poetizado por el silencio de una calle solitaria y blanca. Rematado por dos horas de caminata dejando atrás coches y autobuses varados como ballenas. Finalizado por una aterida, remojada y exhausta llegada a casa.
    Saldo: agujetas, ordenador humedecido, botas casi echadas a perder y unas fotos preciosas.

  • Nieve

    Una amiga se ofreció a llevarme en coche hasta la altura de Balmes con Mitre, pero a las cuatro y veinte de la tarde tuvimos que dejar el vehículo aparcado a medio trayecto porque no había forma de avanzar (autobuses cruzados, vehículos en contradirección, etc.) La acompañé un trecho y emprendí el descenso a pie de Balmes hasta bien superada la Diagonal. Me había llegado el aviso de que me esperaba en una librería un libro que ha traducido mi prima (Blandir la espada, de Patrick Cohen. Destino, 2003), y lo convertí sin pensarlo dos veces en el tesoro que espera a todo aventurero que emprende una aventura, a pesar de que sabía perfectamente que al día siguiente haría un sol espléndido.
    Pero no puede decirse que fuera muy bien pertrechado: tengo unas botas viejas que no tardaron mucho en perder la estanquidad, así que a la altura de Plaza Molina ya chapoteaba (tanto dentro como fuera del calzado). Cuando entré en la librería y vi el paragüero pensé que era yo quien tenía que meterse dentro, de lo empapado que estaba.

  • Miguel, dime la verdad, los que colaboran en este Blog no son amigos tuyos, son poetas… ¿Verdad?

  • son poetas… ¿Verdad?

    Todos y cada uno de ellos.

  • Ah, que es al fin y al cabo la poesía?

  • … Pues utilizar irrealidades para describir la realidad.

  • los que colaboran en este Blog

    Leer esto me ha encantado…

  • O utilizar la realidad para crear irrealidades :)

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